Los Colores y su historia - Anilinas Montblanc

La historia de los colores
Los colores tienen una historia tan antigua como el hombre, conocer el modo en que se lo trató a cada uno es conocer el espíritu de cada época. Todo comenzó hace más de 35.000 años, cuando el hombre de las cavernas comenzó a pintar las paredes de sus cuevas, porque tenía la necesidad de expresar sus experiencias. En las pinturas rupestres se usaban pocos colores: rojos, ocres y negros, que se obtenían de carbón vegetal y algunos minerales, mezclados con grasa animal o resinas vegetales.
 
Primeras teorías
El filósofo Aristóteles, fue el primer hombre que sentenció que todos los colores se forman con la mezcla de cuatro básicos, llamados en aquella época como: la tierra, el fuego, el agua y el cielo, es decir, los elementos químicos de la antigüedad. Además, destacó la incidencia de luz y la sombra sobre los objetos.
Siglos después, durante el Renacimiento, Leonardo Da Vinci definió al color como algo propio de la materia y confeccionó la siguiente escala de colores básicos: primero el blanco como el principal, ya que permite recibir a todos los demás colores; después el amarillo para la tierra, verde agua, azul cielo y rojo fuego. Por último, el negro para la oscuridad, ya que es el color que nos priva de verlos a todos. Con la mezcla de estos colores obtenía todos los demás. Así fue como por primera vez en la historia se habla de los colores primarios y secundarios.
 
La luz es color
Finalmente fue Isaac Newton quien estableció un principio que hasta hoy es aceptado: la luz es color. En 1665 Newton descubrió que la luz del sol, al pasar a través de un prisma, se dividía en varios colores conformando un espectro.
Así es como observa que la luz natural está formada por luces de seis colores, cuando incide sobre un elemento absorbe algunos de esos colores y refleja otros. También cuando llueve y algunos rayos de sol atraviesan las nubes, las gotas de agua cumplen la misma función que el prisma de Newton y descomponen la luz produciendo lo que llamamos Arcoíris.
 
La psicología del color
Otro hito que destaca en la historia de los colores es la investigación del escritor alemán Johann Goethe, quien estudió y probó las modificaciones fisiológicas y psicológicas que el ser humano sufre ante la exposición a los diferentes colores y su manera de reaccionar ante ellos. Su investigación fue la piedra angular de la actual psicológica del color. Desarrolló un triángulo con tres colores primarios, rojo, amarillo y azul, y relacionó a cada color con ciertas emociones. La historia del color había encontrado, por fin, su punto de conexión con el alma humana.
Estos son los atributos que Goethe relacionó a cada color
Verde: este color es reconfortante, libera al espíritu y equilibra las sensaciones. El ojo experimenta un estado de agrado cuando lo observa.
Naranja: mezcla de amarillo y rojo, tiene las cualidades de ambos, aunque en menor grado. Es el color de la energía, un color para temperamentos primarios, que gusta a niños, bárbaros y salvajes porque refuerza sus tendencias naturales al entusiasmo y a la euforia.
Violeta: el violeta es el color de la madurez y la experiencia. En un matiz claro expresa profundidad, misticismo, misterio, melancolía, es el color de la intuición y la magia; en su tonalidad púrpura es símbolo de realeza, suntuosidad y dignidad.
Amarillo: es el color más cercano a la luz. Tiene un carácter suave, emocionante y sereno. Por otro lado, es muy susceptible a la contaminación, produce un efecto muy desagradable y negativo al mancharse.
Azul: este color tiene un efecto peculiar y casi indescriptible en el ojo. Su aspecto es una especie de contradicción entre la excitación y el reposo.
Rojo: el efecto de este color es tan peculiar como su naturaleza. Se transmite una impresión de gravedad y dignidad, y al mismo tiempo de gracia y atractivo.

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